Kirguistán acusa a la UE de dobles raseros tras la introducción del mecanismo antielusión

Ministerio de Asuntos Exteriores de Kirguistán. Foto de “Fergana”

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Kirguisa emitió el 27 de abril de 2026 una declaración en la que “lamenta profundamente” la inclusión de personas jurídicas kirguisas en el 20º paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, incluida la aplicación del llamado mecanismo antielusión al país.

La contradicción clave que Biskek sitúa en el centro de su postura es la existente entre el rumbo hacia la asociación declarado por Bruselas y sus acciones reales. El Ministerio de Exteriores constata que “a pesar de las negociaciones constantes, el intercambio regular de visitas con los socios europeos, así como la presentación oportuna de toda la información documentada solicitada de acuerdo con los requisitos de la Comisión Europea… la posición de la parte kirguisa sigue sin ser tenida en cuenta y, de hecho, no se considera”. Aún más dura es la formulación de que “decisiones unilaterales de este tipo… entran en clara contradicción con las intenciones expresadas en repetidas ocasiones por la Unión Europea de desarrollar una cooperación integral”, tanto con Kirguistán como con toda Asia Central.

Al mismo tiempo, Biskek rechaza la lógica misma de presionar a terceros países: la parte kirguisa “expresa su preocupación por la práctica de aplicar medidas restrictivas unilaterales contra terceros países” e insiste en que actúa “estrictamente dentro del marco de la legislación nacional y sus obligaciones internacionales”. Como alternativa, Kirguistán insta a la UE a un “diálogo transparente, profesional y despolitizado” y, detalle particularmente significativo, a la “implementación práctica de los acuerdos alcanzados durante las negociaciones”, dando así a entender que ya existen acuerdos verbales, pero Bruselas no los cumple.

La declaración se produce en un contexto en el que Kirguistán se ha convertido en el primer país de la historia contra el que la UE ha aplicado el mecanismo antielusión, establecido en el reglamento de sanciones ya en 2023. Además de las empresas kirguisas, en el mismo 20º paquete se incluyeron dos empresas uzbekas: la Planta Química de Ferganá y Raw Materials Cellulose LLC, a las que Bruselas acusó de suministrar celulosa a las fábricas de pólvora rusas.