Rahmon viaja a Pekín por decimoquinta vez: ¿socio estratégico o deudor cautivo?

Del 11 al 14 de mayo, el presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, realiza una visita de Estado a Pekín por invitación personal del presidente de la República Popular China, Xi Jinping. La visita fue anunciada por el portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de China y confirmada por la cancillería tayika. Se trata del formato de más alto nivel protocolario en las relaciones bilaterales: una visita de Estado implica una ceremonia diplomática completa, negociaciones al más alto nivel y la firma de un paquete de documentos.

Este viaje es ya el decimoquinto en la historia de las relaciones tayiko-chinas. La primera visita oficial de Rahmon a la RPC tuvo lugar en marzo de 1993, poco después de la disolución de la URSS, cuando se sentaban las bases de la cooperación bilateral. Desde entonces, el presidente tayiko ha visitado China en 1996, 1999, 2001, 2003, 2007, 2012, 2013, 2014, 2015, 2017, 2018, 2019 y 2023. Igualmente regulares han sido las visitas de líderes chinos a Dusambé: en 2000, 2008, 2014, 2019 y 2024. Esta cantidad de visitas por sí sola demuestra que China se ha convertido desde hace tiempo en el principal referente de política exterior y economía para Tayikistán.

Según información del Ministerio de Asuntos Exteriores de Tayikistán, en las negociaciones se abordará una «amplia gama de cuestiones» de la interacción bilateral en los ámbitos político, comercial-económico, de inversión y humanitario. Un lugar especial lo ocuparán tres prioridades: la energía, la «economía verde» y las tecnologías digitales, direcciones que Pekín promueve activamente en toda Asia Central en el marco de la iniciativa de la Franja y la Ruta. Al término del encuentro está prevista la firma de un nuevo paquete de documentos bilaterales que, según se indica en comunicados oficiales, «ampliará significativamente la base jurídica de las relaciones» entre ambos países.

El contexto de la visita actual es complejo. Tayikistán es el país más pobre de Asia Central y presenta un altísimo nivel de dependencia crediticia respecto a China: los préstamos chinos constituyen una parte significativa de la deuda externa de Dusambé y, como pago parcial, Pekín ya ha recibido en concesión varios yacimientos mineros en territorio tayiko.

El anterior encuentro entre Rahmon y Xi Jinping tuvo lugar en septiembre de 2025 en Pekín, durante la cumbre de la OCS, y antes aún, en junio de 2025, en la cumbre «Asia Central – China» celebrada en Astana. Tres encuentros en menos de un año: una intensidad atípica para las relaciones bilaterales, incluso para los estándares del acercamiento tayiko-chino.

Dusambé interpreta oficialmente este apretado calendario como evidencia de una «asociación estratégica integral» y un «nuevo nivel» de relaciones, inaugurado por la visita de Xi Jinping a Tayikistán en 2024. Los críticos, sin embargo, señalan una lógica distinta: cuanto más profundo es el pozo de la deuda, más a menudo necesita Rahmon volar a Pekín.