Ankara ha transmitido a Moscú y a Kiev una propuesta para crear un mecanismo que permita declarar una moratoria sobre los ataques a buques comerciales en el mar Negro, y ahora espera una respuesta, según informó el medio “Kommersant” citando la entrevista del ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, con la agencia Anadolu. La iniciativa se dio a conocer el mismo día en que se supo que las autoridades turcas habían empezado a retrasar la emisión de permisos para el tránsito de buques hacia Novorosíisk, como ya informó “Fergana”.
La argumentación de Fidan parte de la constatación de que la guerra ha dejado de ser local en términos geográficos. El conflicto se ha extendido a todo el mar Negro, afirmó el ministro: primero se atacaron puertos y buques de guerra, y ahora todos los mercantes son blanco de ataques indiscriminados, por lo que hace falta un mecanismo que permita declarar una moratoria. Según explicó, la propuesta fue elaborada por la parte ucraniana, Turquía se la trasladó a los representantes rusos y espera la reacción oficial de Moscú. Fidan no precisó plazos para una posible respuesta.
La idea no es nueva: ya el 16 de julio de 2026, en una rueda de prensa en Kiev, el ministro había propuesto empezar por una moratoria en dos ámbitos, el marítimo y el energético, partiendo de que el cese total de la guerra todavía resulta inalcanzable, mientras que los acuerdos parciales sí son posibles allí donde están en juego los intereses de terceros países.
Hoy tampoco se trata de un alto el fuego general, ni de la línea del frente, ni de los territorios, sino únicamente de sacar a la flota civil de la lista de objetivos. Ese marco permite que cada parte lo acepte sin reconocer nada sobre el fondo del conflicto.
Kiev ya ha respaldado la idea y, además, tras las negociaciones con Washington se comprometió por separado a no atacar la infraestructura del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC) ni los buques no vinculados a Rusia que se dirijan a la terminal, siempre que no estén bajo sanciones ucranianas, no pertenezcan a personas físicas o jurídicas rusas ni transporten carga rusa, según pudo saber la agencia Bloomberg. Para Moscú, el acuerdo supondría renunciar a los ataques contra la infraestructura portuaria ucraniana, y precisamente esos ataques siguen siendo uno de sus pocos instrumentos eficaces de presión sobre la economía ucraniana.
El mayor beneficiario de la moratoria sería Kazajistán, que no participa en la guerra y, aun así, sufre algunas de las pérdidas más graves: por el CPC pasa más del 80 % de las exportaciones de petróleo kazajo, y la única terminal marítima del consorcio se encuentra cerca de Novorosíisk.



